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Profundizamos en la toma de imágenes de las machas solares.

Mancha solar 2672

Toma realizada en vídeo Full HD con la cámara ZWO ASI290MC Color, el día 22-08-2017.

Esta vez la toma la realizamos con el Maksutov de 127 y la Barlow 2,5x, procesando el vídeo con AutoStakkert, RegiStax, Fitswork y Lightroom.

Por supuesto con los filtros solares Astro Solar SAFETYFILM de Baader Planetarium y Baader Continuum (540 nm).

Seguimos aprendiendo.

WiFi

Nuestro telescopio cuenta con una montura no demasiado robusta y con solo rozar el mando la imagen tiembla hasta el punto que se pierde el correcto seguimiento del objeto.

Con tanta vibración y cansados de tener que poner la fecha y hora cada vez, nos decidimos por el adaptador WiFi de Celestron para controlar la montura desde el móvil o la tableta.

 
Al principio cuesta un poco utilizar la pantalla táctil para mover el telescopio con las teclas de cursor, pero en poco tiempo resulta normal.

Ahora la puesta en estación resulta mas fácil y cómoda.

Mancha solar 2671

Nos acercamos a las machas solares a través de las nubes, con mala visibilidad y turbulencias.

 Mancha solar 2671

La imagen es el resultado de apilar unos pocos fotogramas con AutoStakkert, tomados en video con la cámara ZWO ASI290MC Color, el día 19-08-2017 a foco primario con el Maksutov de 127.

Los filtros utilizados son el Astro Solar SAFETYFILM de Baader Planetarium, imprescindible para la observación solar y el Baader Continuum (540 nm).

Procesamos la imagen resultante con RegiStax y Lightroom para ajustar niveles, nitidez y darle el color aparente.

El Sol

No es la primera vez que fotografiamos el Sol, incluso durante un eclipse, pero nunca hemos tenido un objetivo con una longitud focal de 1500mm. como la de nuestro telescopio.

  Fuji X-T10 - iso 200 - 1/30s. - f11.8

La imagen es una toma única sin recorte con la cámara APS-C de 16 megapíxeles, donde se puede apreciar la mancha solar de la región 2670, tomada el día 07-08-2017.
 
Para la fotografía solar lo más importante es la protección.


¡ Nunca mirar directamente al Sol ! 


Para protegernos a nosotros, al telescopio y a la cámara utilizamos una lamina Astro Solar SAFETYFILM de Baader Planetarium, ya montada en un soporte a la medida de nuestro Maksutov.

 
Además del filtro anterior utilizamos un Baader Continuum (540 nm) en el ocular para realzar la visibilidad de la granulación solar y de las manchas solares.
 
La imagen resultante es un Sol de un color verde intenso, por lo que hay que pasarla a blanco y negro para darle luego el color aparente que vemos en la foto.

Saturno, un poco más grande

Júpiter ya no está en nuestra ventana, así que nos centramos en Saturno y tras un par de noches de espera, continuamos con muy mal cielo, pero nos decidimos a probar la nueva Barlow en compañía de la cámara CCD para ver el tamaño relativo que tiene Saturno en la imagen.


Se puede ver la falta de nitidez debido a las malas condiciones de observación, pero el tamaño del planeta ya empieza a ser aceptable, pasando a tener un diámetro aproximado de unos 98 píxeles sin contar con los anillos, por los apenas 30 píxeles que teníamos antes de esta combinación de cámara CCD y Barlow.

Ahora, solo necesitamos que el cielo se presente con buena visibilidad y pocas turbulencias.

Barlow

Los planetas aun se presentan pequeños en nuestras fotos, así que vamos a por una Barlow para multiplicar la longitud focal de nuestro telescopio.


La decisión no es fácil y al final nos quedamos con la TeleVue Power Mate 2,5x, con la que el telescopio pasa a comportarse como si tuviera una longitud focal de 3750mm.

Tras las pruebas realizadas, no presenta aberración cromática y nos da una calidad espectacular.

Un nuevo Júpiter

Después de la Luna, es Júpiter el que requiere nuestra atención.

Últimamente el cielo no es bueno y la definición de la fotografía tampoco, pero la toma nos indica el tamaño y resolución que tenemos con la nueva cámara CCD a foco primario, sin tener que recurrir a la proyección de ocular.

Por muy bueno que sea el Hyperion, presenta ciertas aberraciones cromáticas que con esta cámara CCD a foco primario no tenemos.

Un nuevo Júpiter

Si ampliamos la imagen para verla a tamaño completo (1:1) y la comparamos con las anteriores, vemos claramente que hemos ganado, no solo en calidad, sino también en tamaño y por lo tanto en resolución.

El nuevo Júpiter tiene un diámetro aproximado en el sensor de unos 110 píxeles, por los 65 píxeles que teníamos antes.

Pero no nos parece suficiente, queremos más.

Un trocito de Luna

Con la nueva cámara CCD para astrofotografía, la primera prueba es para la Luna, a foco primario y grabando vídeo, que después procesamos con AutoStakkert y RegiStax.

Mar de la Serenidad
 
Pese al mal cielo de esa noche, la toma resulta muy satisfactoria.
 
Teniendo en cuenta que en el sensor APC-C caben unos 25 sensores del tamaño de 1/3”, hemos ganado más del doble de resolución, pero ahora la Luna no cabe entera, por lo que si queremos una Luna completa con esta cámara y el detalle que nos ofrece, deberemos realizar un mosaico.

Cámara CCD

Comúnmente llamamos CCD a una cámara especifica para astrofotografía, pero puede equipar un sensor con tecnología CMOS y son básicamente sensores que se conectan por USB al ordenador, normalmente portátil para tomar fotos y vídeos.
 
Hasta el momento, con la cámara APS-C acoplada al telescopio por proyección de ocular Hyperion de 13mm., hemos conseguido alguna imagen aceptable de Júpiter y Saturno, pero todavía son objetos muy pequeños en el sensor para tener la calidad que buscamos.
 
Para progresar en nuestros intentos de astrofotografía planetaria buscamos una CCD con un sensor pequeño y con los suficientes megapíxeles para grabar vídeo en Full HD.
 
Nos decidimos por la ZWO ASI290MC Color, una cámara con un sensor de 1/3” CMOS y una resolución de 2,13 megapíxeles (1936x1096), con conexión al PC por USB 3.0.


Con esta cámara acoplada al telescopio a foco primario, debemos tener un resultado mejor que con el sistema de proyección de ocular e incluso los planetas deben tener un tamaño relativo mayor sobre el sensor.

Sensor, tamaño y megapíxeles

Hoy en día disponemos de una gran variedad de cámaras réflex y sin espejo con una gran calidad, además de cámaras especialmente indicadas para astrofotografía.

Nosotros contamos con una réflex Full Frame Nikon D800 de 36 megapíxeles y una APS-C Fuji X-T10 sin espejo de 16 megapíxeles.

Por regla general, siempre se tiende a pensar que una Full Frame, que tiene un sensor más grande, nos va a dar más calidad en la imagen final, pero también tenemos que tener en cuenta la cantidad de píxeles del mismo.

Redondeando los tamaños de los sensores, pues cada marca y cada modelo presentan ciertas diferencias, podemos considerar que el Full Frame son 24 x 36mm., el APS-C son 18 x 24mm. y un sensor de 1/3” son 3,6 x 4,8mm.


Pero todo depende de la longitud focal del telescopio y del objeto que queremos fotografiar.

En nuestro caso, como el sensor Full Frame nos viñetea, lo hemos descartado y en las tomas de la Luna con el telescopio Maksutov-Cassegrain de 1500mm. de focal y la cámara APS-C, vemos que esta cubre prácticamente la superficie del sensor, por lo que estamos aprovechando al máximo los 16 megapíxeles del mismo.

El problema viene cuando queremos fotografiar los planetas, pues estos presentan una superficie muy pequeña sobre el sensor y por lo tanto los píxeles que forman la imagen son muy pocos, y eso se traduce en poca calidad.

Una cámara con un sensor pequeño de 1/3”, con tan solo 2 megapíxeles parece que no va a dar la calidad que queremos en comparación con los 16 megapíxeles del APS-C, pero si recortamos en el sensor APS-C hasta llegar al tamaño del de 1/3”, los píxeles que quedan solo son unos 0,64 megapíxeles.

Además, para realizar astrofotografía planetaria, se recurre a la grabación de vídeo y nuestra cámara APS-C solo graba en Full HD (1920x1080) por lo que los píxeles que quedarían en el recorte al tamaño de un sensor de 1/3”, serían aproximadamente, solo unos 0,08 megapíxeles.

Llegamos a la conclusión de que para astrofotografía planetaria, la mejor opción en una cámara con mayor densidad de píxeles aunque el tamaño del sensor sea más pequeño.

Máscara de Bahtinov

Por muy bueno que sea nuestro telescopio, si no enfocamos correctamente, no podremos disfrutar de las vistas, ni mucho menos realizar astrofotografía con una mínima calidad.

Con una máscara de Bahtinov se simplifica el proceso de enfoque de una forma increible.
 

Una vez acoplada la máscara al telescopio y apuntando a una estrella brillante, observamos 3 lineas que se cruzan, dos de ellas fijas y una que se mueve con el enfoque. 
 
 
En el momento que las tres se cruzan en el mismo punto, podemos considerar que tenemos un buen enfoque.

Hyperion

El primer accesorio, junto a la fuente de alimentación, fue un ocular Hyperion de 13mm.

Con un campo aparente de 68º, una gran pupila de salida y un relieve ocular de 20mm., nos permite una visión amplia y cómoda incluso con gafas.

Además, viene con una rosca M43, que con el adaptador correspondiente a rosca T2, nos permite acoplar nuestra cámara para realizar tomas por proyección de ocular.



En cuanto a los aumentos, si recordamos que estos son el resultado de dividir la longitud focal del telescopio por la del ocular, en nuestro caso son: 1500mm. / 13mm. = 115 aumentos aproximadamente.

Con los Hyperion podemos ganar aumentos acoplando unos anillos espaciadores de 14mm. y 28mm., con los que este ocular se comporta como si se tratara de un 10,8mm., 9,2mm. o incluso 8,1mm si utilizamos los dos conjuntamente.

Los aumentos máximos están condicionados por el diámetro del telescopio y se considera que vienen a ser el doble del mismo, porlo que con los 127mm. de nuestro Maksutov, podemos aspirar a un máximo de unos 254 aumentos con cierta garantía de calidad.

Utilizando los dos anillos a la vez, tendríamos: 1500mm. / 8,1mm. = 185 aumentos aproximadamente, dentro de lo que nuestro telescopio puede ofrecernos.

Júpiter y Saturno

Con la cámara acoplada al nuevo ocular Hyperion de 13mm., grabamos vídeo en Full HD a 30 imágenes por segundo e iso 1600.

Tras muchas horas de pruebas, apilando y procesando los vídeos con AutoStakkert y RegiStax, tenemos unas imágenes de Júpiter y Saturno satisfactorias.

Júpiter
 
 Saturno

Si bien con la proyección de ocular ganamos en aumentos, la grabación en vídeo nos hace perder definición de la cámara que pasa a ser de solo Full HD 1920x1080 píxeles.

Así el diámetro de Júpiter son unos 65 píxeles y el de Saturno unos 30 píxeles, prácticamente igual que sin proyección de ocular y una sola toma con los 16 megapíxeles de la cámara.

Ahora solo queda mejorar.

Primer Saturno

Saturno aparece por nuestra ventana mucho más tarde y se nos muestra esquivo la gran mayoría de ocasiones, escondido tras las nubes.

Al fin podemos verlo y fotografiarlo sin demasiado éxito.

Fuji X-T10 - iso 200 - 1/30s. - f11.8

La imagen es una toma única y el diámetro de Saturno son unos 30 píxeles sin contar con los anillos.

Queda claro que es fundamental contar con un buen cielo y mejorar la técnica, pero era la primera vez que veíamos en directo y desde casa a Saturno, algo impresionante.

Primer Júpiter

El siguiente paso es fotografiar Júpiter y lo primero que descubres es la dificultad que se presenta para enfocar, tanto por el pequeño tamaño relativo del planeta como por las turbulencias atmosféricas.

Fuji X-T10 - iso 200 - 1/30s. - f11.8

La imagen es una toma única y el diámetro de Júpiter son unos 70 píxeles.

Muy poca definición, que unido a la falta de nitidez por las las turbulencias atmosféricas y el enfoque no demasiado bueno, nos da un resultado que hay que mejorar.
 
De todas formas, era la primera fotografía de Júpiter en la que se aprecia el planeta y la satisfacción es enorme.

Primera Luna

La primera fotografía fue para la Luna, con la cámara Fuji X-T10 acoplada a foco primario.

Fuji X-T10 - iso 200 - 1/140s. - f11.8
 
La imagen es una toma única que no tiene ningún recorte, la Luna, con este telescopio de 1500mm. de focal, llena casi por completo la superficie del sensor APS-C, lo que le otorga un diámetro de más de 1750 píxeles en esta cámara de 16 megapíxeles, con el aumento de definición que ello representa.

Primeras pruebas

La primera prueba del telescopio, era comprobar que con la cámara acoplada a foco primario se podía enfocar con normalidad.

Hay que probarlo con luz de día y con un objeto conocido, para valorar no solo el enfoque sino también la calidad de la imagen.

Fuji X-T10 - iso 200 - 1/300s. - f11.8

Como se puede apreciar en la foto, no hay problemas para enfocar con la Fuji X-T10, una cámara APS-C y la definición es más que buena.

Por otro lado, al probar la Full Frame, una Nikon D800, nos sorprendemos al comprobar que viñetea ostensiblemente y además la montura no parece soportar nada bien el peso de la cámara, así que la descartamos para estas funciones.

Ya de noche, probamos en visual y desde la ventana de casa podemos disfrutar de Júpiter y de una Luna que nunca antes se nos ha presentado tan cercana.

Nos queda claro que necesitamos más accesorios, como la fuente de alimentación, un parasol y un ocular de mayor calidad de la que tienen los que vienen de serie con el telescopio.

El telescopio nuevo

Muchas horas pensando en el telescopio nuevo, pero siempre la misma conclusión, el que nos ilusiona es muy caro y con los más económicos no vamos a poder progresar demasiado en nuestra afición por la astrofotografía, tanto planetaria como de espacio profundo.

Así que necesitamos un telescopio económico con montura motorizada para empezar a disfrutar y probar muchas cosas de astrofotografía.

Al final nos decidimos por el Celestron NexStar 127 SLT, un catadióptrico Maksutov-Cassegrain de 127mm. de apertura y 1500mm. de focal, con montura motorizada GOTO altazimutal.

Hacemos el pedido y en un par de días ya lo tenemos en casa.

 
Pero con la compra del telescopio no terminan los gastos, ahora hacen falta o ilusionan un montón de accesorios, como la fuente de alimentación que se ve en la foto y que no viene con el telescopio.

Con esta configuración vamos a empezar con la astrofotografía planetaria, además de mejorar radicalmente las tomas de la Luna y el Sol.

El primer telescopio

Hace mucho tiempo, junto a un amigo, compramos nuestro primer telescopio, un reflector newtoniano de 114mm. de apertura y 500mm. de focal, con montura ecuatorial y que nos permitió aprender algo de esta afición.

Pensando en la astrofotografía, recuperamos este viejo cacharro y empezamos las pruebas.


Para la astrofotografía con telescopio, necesitamos adaptar la cámara al mismo y para ello utilizamos la anilla T2 y el adaptador a ocular de 1¼ de pulgada.

Primera prueba a foco primario y primer fracaso, el telescopio no permite hacer foco, así que con otro adaptador nos vamos a probar la fotografía con proyección de ocular y segundo fracaso, ni hace foco ni tiene una mínima calidad.

 
Pero la Luna sale grande, muy grande, tanto que llena el formato APS-C y más, con un diámetro aproximado de 3.500 píxeles en nuestra cámara de 16 megapíxeles, serían suficientes para dar una imagen de muy buena calidad.

Sólo queda pensar en un telescopio nuevo.


Curso de astronomía

En el planetario de Castellón e impartido por Germán Peris Luque, nos reencontramos con la ilusión de la astronomía y la astrofotografía.

 Fuji X-T10 - Fujinon XF 10-24mm. - iso 3200 - 1/35s. - f4

Todo un éxito de curso, que al final, nos reunió en al astropunt de Morella en una noche de estrellas, planetas y buenos ratos.

Fuji X-T10 - Fujinon XF 10-24mm. - iso 200 - 1/125s. - f5,6

A partir de este momento, ya no podíamos estar sin un telescopio.